Director: Bartolomé Tiscornia | Martes 7 de Septiembre de 2010
Busqueda en el sitio





Columnas anteriores


A 70 años del asesinato de Trotsky, por Guillermo Almeyra

Isaac Newton: ¡También era científico!, por Jorge de Hegedüs

Soren Kierkegaard... el nacimiento del existencialismo, por Roberto Glina

1979 Karl Popper, el frustrado maestro rural, por Gustavo A. Brandariz

Nietzsche, la cultura alemana y la leyenda de los alciones, por Roberto Glina

Una curiosidad artística: el “Moisés” de Miguel Ángel, por Jorge de Hegedüs

Aristóteles, la prudencia y el colesterol, por Roberto Glina

Edgard Morin: la complejidad del pensamiento en la construcción de las competencias profesionales universitarias, por Roberto Glina

Piedrabuena, el Campeador de las borrascas, por José Luis Muñoz Azpiri (h)

Ernesto Tornquist (1842-1908). Escenario y circunstancias, por Lucía Gálvez

| 1 | Next

Aristóteles, la prudencia y el colesterol, por Roberto Glina

Roberto Glina: Medico-Profesor Universitario Maimónides

Aristóteles nació en el año 384 a.C. en una pequeña localidad de Macedonia, cercana al monte Athos llamada Estagira, de donde proviene su sobrenombre, el Estagirita.
Su padre, Nicómaco, era médico de la corte de Amintas III, padre de Filipo y, por tanto, abuelo de Alejandro Magno. Nicómaco pertenecía a la familia de los Asclepíades, que se reclamaba descendiente del dios fundador de la medicina y cuyo saber se transmitía de generación en generación.
Ello invita a pensar que Aristóteles fue iniciado de niño en los secretos de la medicina y de ahí le vino su afición a la investigación experimental y a la ciencia positiva.
Huérfano de padre y madre en plena adolescencia, fue adoptado por Proxeno, al cual pudo mostrar años después su gratitud adoptando a un hijo suyo llamado Nicanor.
Durante su temprana juventud Aristóteles viajó a la corte del basileus o rey Hermias de Atarneos, su suegro, junto a su condiscípulo Xenócrates. A los 18 años (hacia el 367 o 366A.C.) se dirige a Atenas, con el fin de estudiar.
En la Academia, se convirtió en uno de los discípulos más brillantes de Platón.
Éste lo llamaba, por su afición a los estudios, «el lector». Luego (de acuerdo a testimonios de la época) fue preceptor y maestro de Alejandro Magno.
En el año 335 a.n.e., Aristóteles funda su propia escuela en Atenas, el Liceo (denominado así por estar situado dentro de un recinto dedicado a Apolo Likeios), donde dictaba clases sobre amplios temas a sus discípulos. A los discípulos de Aristóteles se les llamó «peripatéticos» (peripatētikoi, itinerantes) porque solían recibir clases alrededor de los jardines y el paseo que rodeaban al edificio del Liceo.
Antes de fallecer en Calcis en el año 322 a. C. a sus 62 años, Aristóteles se había convertido en uno de los filósofos de mayor renombre de su tiempo, durante el cual también su pensamiento científico gozó de enorme prestigio. Su influencia, empero, proseguiría (y aumentaría) en la Edad Media extendiéndose hasta el Renacimiento europeo.

La Ética a Nicomaco
La Ética a Nicomaco constituye uno de los pilares fundamentales del pensamiento ético griego al lado de las otras vertientes platónica y socrática.
Se trata de un texto de densidad por momentos extrema, en donde Aristóteles investiga la inmanencia de la acción humana y trata de esclarecer su relación con el bien supremo, pero a partir de los principios mismos de la acción del hombre y no ya con arreglo a un fin trascendente
El recorrido de esta obra nos permite ir a las raíces que sustentan la naturaleza del bien al que deberían aspirar las acciones de los seres humanos.
La búsqueda de la felicidad, pretensión considerada como genuina e ineludible por parte de los seres humanos requiere para Aristóteles la exploración de la virtud y por otro lado del entendimiento.
En la síntesis de ambos conceptos virtud y entendimiento, nos toparíamos como legado de este texto la frase cuya traducción a nuestra lengua expresaría “La virtud es el punto medio entre el exceso y el defecto.” (Sophrocine)

Los Factores de riesgo que predisponen a padecer enfermedades cardiovasculares
No es mi intención en este artículo desarrollar conceptos sobre aquellos factores que inciden en el desarrollo de las enfermedades cardiovasculares, como el accidente cerebrovascular, el infarto de miocardio, la hipertensión arterial, entre otras.
Señalare sin embargo que todas ellas tienen causantes que inclinan la balanza para su adquisición, como por ejemplo, la vida sedentaria, la obesidad, el stress, el tabaquismo.
Otro factor importante es el aumento de un lípido en la sangre denominado colesterol, el cual es transportado en la misma, por una sustancias denominadas proteínas, de las cuales hay algunas que tienen la tendencia de depositarlo en el interior de los vasos sanguíneos arteriales, obstruyendo el pasaje correcto de la sangre a través de los mismos, pudiendo acarrear como consecuencia, los inconvenientes señalados en los párrafos anteriores.
Una de los modos en que el colesterol, puede incrementarse en el organismo mas allá de los niveles deseables es por medio de la ingesta exagerada de carnes rojas de origen vacuno.

La ética a Nicomaco la sabiduría y el buen consejo preventivo.
Tomamos algunos párrafos del texto en relación con la sabiduría, considerada como “ciencia y entendimiento de las cosas cuya naturaleza es la más excelsa.”
Sabiduría es “conocimiento de cosas extraordinarias, y dificultosas y la prudencia consite en las cosas humanas y en aquellas que suelen ser objeto de consulta y de deliberación y el oficio del varón prudente es aconsejar bien.”
¿Y que es para el erudito de estagira aconsejar bien?, “es quien puede conjeturar bien acerca de las cosas que se pueden hacer y llevar a la práctica, desde el punto de vista universal y particular.”
En este punto se despacha con un ejemplo: ” si uno sabe en forma general que las carnes ligeras son de buena digestión y provechosas para el cuerpo pero desconoce, cuales carnes son ligeras, ninguna salud dará al cuerpo, pero quien conoce que las carnes de las aves son ligeras y saludables le prodigara salud al cuerpo.”
Atractivo lo plasmado en el texto, teniendo en cuenta que en esta época que nos toca transitar conocemos detalles formidables aportados por la tecnología, al servicio de la investigación, que corrobora ampliamente lo escrito por Aristóteles, sobre la bondad del consumo de carne de aves (especialmente las partes de carne blanca), con respecto a las rojas.
Resulta interesante además la búsqueda de virtudes, por parte del filósofo griego para alcanzar el anhelado estado de felicidad a través de ejemplos de promoción de actividades saludables, porque la virtud moral no es solo conocimiento, sino también ejercicio.