Roque Sáenz Peña: Demócrata, Republicano, Liberal y Nacional, por Martín Güemes (h)
Es curioso, o mejor dicho sintomático, que a comienzos del Siglo XXI, tengamos que unir democracia con republica para explicar la vida de un porteño nacional. De un Presidente que abrió al Pueblo una gran puerta de evolución. Para muchos (prejuiciosos o desinformados, a mi criterio) fue un oligarca, un hombre del antiguo régimen (el gestado por la Generación del 80), para otros un aristócrata (que por sus virtudes se consagró de los mejores). Personalmente, lo definiría como un liberal argentino. Y nuevamente, debo unir por lo revelador, liberal con argentino, para definir su ideología, su actuación. Es que en nuestro país, los demócratas no son republicanos y los liberales no son argentinos. Para explicarnos mejor, muchos presidentes de este período de normalidad constitucional (1983 - 2007), son demócratas, pero no republicanos (la República implica el imperio de la ley, la división de poderes, el control de los actos de gobierno, la publicidad de los mismos); por otra parte, los últimos ministros de economía de fines del Siglo XX, por tomar ejemplos, ¿son liberales argentinos? No me refiero al hecho del nacimiento, de la ciudadanía, sino de la defensa del interés nacional, del patrimonio público, del pueblo de la Nación. Lo ¿defendieron? ¿Aceptaron críticas, otros puntos de vista? ¿Participaron en dictaduras que dispusieron de vidas, haciendas y del erario público? Conteste Ud. lector a mis preguntas, y sabrá a que me refiero, con liberal argentino. A mi criterio, Sáenz Peña inicia una línea sucesoria, que continúa Marcelo T. De Alvear y Arturo Humberto Illia. El intento de aunar Democracia, República y Liberalismo Nacional. Estas tentativas, siguen siendo una materia pendiente de nuestra evolución institucional. Dejo entre paréntesis, el interregno de Yrigoyen y de Perón, el análisis del movimiento nacional, de la causa Yrigoyenista contra el régimen, y del llamado bonapartismo peronista. Como movimientos sociales, reaccionarios de situaciones de injusticia, son más complejos que la necesidad de formas para encauzar la vida política. Sin desconocer que, la institución trasciende al tiempo. Volvamos a nuestra evocación. Al Presidente Roque Sáenz Peña, a su vida, su drama, su tiempo...
Paul Groussac, en su ameno, testimonial, mordaz, y documentado libro: “Los que pasaban” nos dice: (...) Roque Sáenz Peña nació en Bs. As., de antigua familia porteña, el 19 de Marzo de 1851. Después de cursar estudios preparatorios en la Universidad, se matriculó, en febrero de 1870, en la Facultad de Derecho”. Su tesis jurídica fue la “Condición Jurídica del expósito”. Muchas veces pensé en conjeturar sobre la necesidad psicológica que impulsa a los hombres a estudiar determinadas carreras, también en descubrir la trama oculta de su corazón al elegir su tesis. ¿Qué impulsa a este porteño cabal, de acomodada posición social y económica, a estudiar la situación del desamparado, del huérfano, del guacho (en términos gauchos). ¿Es decir: del ilegitimo? A mi entender, muchas personalidades sobresalientes argentinas, prefiguran su futura dirección espiritual, en estas Tesis jurídicas o médicas.
No es el objetivo de este artículo, detallar su actuación ante la revolución Mitrista de 1874, o su desempeño como diputado en la legislatura de Bs. As. (1876), en la cual llega a ser Presidente (1877); en esos años “por rara coincidencia” al decir de Groussac, era Presidente del Senado su padre: Luis Sáenz Peña, futuro Presidente de la Nación.
La zorrería de Roca al impulsar la candidatura de Luis, no por conocida podemos no contarla, dado que pinta a Roque en su calidad humana. Al terminar su segunda presidencia Roca, se perfilaba como una candidatura opositora a su acción de Gobierno, la figura joven de Roque Sáenz Peña. Con posibilidades de triunfo, y de gestar un cambio prematuro al entender de los notables del unicato gobernante. Roca impulsó entonces como candidato a Luis Sáenz Peña, su padre, ante esta situación, el hijo tuvo que renunciar a su candidatura presidencial. Eran otros tiempos, otros políticos.
Roque Sáenz Peña tuvo una destacada y voluntaria actuación en la Guerra del Pacífico (1879), su voluntad americanista y (...) una crisis de su alma apasionada le arrojó al Pacífico, donde acababa de estallar el conflicto entre Chile, el Perú y Bolivia...
Lucía Gálvez, en su libro: “Historias de amor de la historia argentina” descubre la pasión que lo llevó a buscar una muerte heroica. Se enamoró, sin saberlo, de su media hermana. Su padre, una vez más, frustró su casamiento, al revelarle el secreto.
(...) Alistado Sáenz Peña en las filas peruanas, el gobierno le reconoció en su grado de Teniente Coronel, nombrándole comandante del batallón de Iquique.”.
No abundaremos en detalles sobre su participación en la batalla de Dolores, en la batalla de Tarapacá y en la defensa del morro de Arica. (...) Herido y ya prisionero, Sáenz Peña fue arrancado a la soldadesca chilena, que le iba a ultimar, por el Comandante Suffer...
En estas vicisitudes, sobrellevadas como consecuencia de su actuación, conoce a Indalecio Gómez (su futuro Ministro del Interior). Don Indalecio, Cónsul en Iquique, ayuda al compatriota prisionero, y juntos se salvan de ser fusilados. Allí nace una amistad entrañable, que se proyectará en el tiempo, hasta la muerte de Sáenz Peña en 1914. El Perú reconoció su lucha, nombrándolo General de la Nación.
Sáenz Peña tuvo una destacada actuación en el campo diplomático, sentó reales de estadista. Miguel Ángel Carcáno en su obra: “El Estilo de vida argentino” expresa: (...) Tuve el privilegio de conocer a Sáenz Peña en París durante su embajada en Roma (1906). Visitaba con frecuencia a mi padre.”. Se refiere a Ramón J. Carcáno, gobernador de Córdoba, y figura sobresaliente del conservadorismo Argentino. Lo define a Roque - Miguel Ángel Carcáno - como una (...) inteligencia regida por el convencimiento y subordinada a un propósito moral. Coincido con el Dr. Carcáno, que (...) Una biografía de Sáenz Peña no podrá escribirse hasta no disponer de mayores informaciones sobre su vida y su obra. No basta consultar los archivos oficiales y los diarios de la época; se requiere conocer los archivos extranjeros, las cartas a sus amigos y contemporáneos para penetrar en la intimidad de su pensamiento”. ¿Por qué no contamos con un estudio profundo de su vida y de su obra? ¿Prejuicios, resentimientos, impiden visualizar su señera personalidad? Quizás porque su obra de gobierno, nos pone ante una realidad indubitable de realizaciones.
El descubrimiento del petróleo, la creación de una Dirección Nacional protectora del recurso (anticipando la creación de YPF, en la Presidencia de Marcelo T. De Alvear), la creación de la Fuerza Aérea, y el desarrollo de la aviación civil y militar, son hitos demarcativos de sus realizaciones nacionales. Expresa con certeza - Carcáno - (...) Su arraigado nacionalismo y la confianza en la iniciativa individual para desarrollar el progreso del país, lo definen como a un hombre de ideas liberales, representativo de la generación que gobernó el país desde la mitad del Siglo XIX. Sin dudas (...) Sáenz Peña fue el intérprete y el ejecutor de una etapa en la evolución política argentina, como Urquiza y la Constitución de 1853, como la sanción del Código Civil.”.
Roque Sáenz Peña murió el 9 de Agosto de 1914. Paul Groussac, expresa: (...) Sin duda fue profundo y sincero el sentimiento del pueblo argentino ante la desaparición de uno de sus más nobles hijos... Con el que se iba, sabíase al menos que la nación Argentina nunca se apartaría de su camino histórico, ni él consentiría en que descendiera del puesto eminente que sus gloriosas tradiciones y sus progresos recientes le habían señalado en el grupo continental...