Director: Bartolomé Tiscornia | Martes 7 de Septiembre de 2010
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De la parternidad de Carlos gardel (2), por Jorge de Hegedüs (© 2004)

Pero volviendo al asunto de la paternidad, el problema llega a complicarse más cuando la revista “Tango y Lunfardo” de fecha 1991 (N° 63) expresa que en realidad el padre de Carlitos era un francés llamado Charles Laforgue (dato proporcionado nuevamente por el investigador uruguayo Nelson Bayardo). Pero esto no queda aquí dado que la revista “ La Magadel 10 de Octubre del año 1995 y N° 11 (especial) del mismo año, especifica y reitera de acuerdo a los otros historiadores que el padre de Carlos Gardel era Paul Laserre (nuevamente con las dos “eres”), de profesión ingeniero, y que no tenía nada que ver con el otro Lasere (con una sola “r”) que con anterioridad había mencionado Edmundo Guiburgo. Miguel Ángel Morena en su “Historia artística de Carlos Gardel: estudio cronológico”, (1976) expresa que el padre de Carlos era “un comerciante francés”, mientras que para Augusto Fernández era “un elegante vecino de su ciudad llamado Paul Laserre quien negó su paternidad”. Simón Collier, por su lado, también habla de Paul Laserre como “un empresario o quizás un viajante que ya estaba casado”. Pero Pedro Orgambide en“Gardel y la Patria del Mito”, por su parte expresa que:se sabe…que su padre fue Paul Laserre”. Por lo tanto son varios los historiadores que tienen coincidencia en cuanto a que el padre de Gardel era esta persona expresada de manera tan reiterada. Aparentemente el asunto quedaría finalmente zanjado, finiquitado: ¡Paul Laserre era el padre biológico de Carlos Gardel!
Sin embargo el investigador uruguayo (docente de la Universidad de Stanfford) Jorge Ruffinelli expresa muy bien en el libro “ La Sonrisa de Gardel” que es ciertamente llamativo que nadie haya tratado de investigar si alguna vez existió ese tal Laserre, si se buscó algún registro que demuestre cuándo y donde vivió (y en todo caso también el otro, es decir, Lasere, con una sol “r”) y que para los biógrafos de Gardel “el misterio ya estaba resuelto de antemano sin prueba alguna”. A esto se puede agregar que tampoco nadie se tomó el trabajo de investigar la existencia de Paul Gardes (el cual supuestamente ya estaba casado con doña Berta o que vino a Buenos Aires para casarse con ella) y a lo cual se puede agregar que tampoco se comprobó la existencia de Charles Laforgue. También se comenta que este Laserre –no Paul Gardes que fue citado en líneas anteriores- vino a Buenos Aires para aclarar su situación, reconocer a Carlitos como su hijo, pedir perdón, pero como éste ya era un hombre relativamente mayor le había expresado a su madre que él ya no necesitaba a un padre.
De todas maneras, si efectivamente se encontraran registros de que alguno de estos supuestos padres biológicos haya existido, e incluso también todos ellos, esto tampoco demostraría la paternidad de Carlos Gardel por parte de alguno de estos personajes.
¿Queda entonces resuelto este asunto? En absoluto, todo lo contrario y pareciera que el asunto de Paul Laserre se desvanece y cae como un “castillo de naipes” debido a que con el tiempo apareció nuevamente otra persona al que también se le adjudica la paternidad de nuestro “Troesma”. En este caso se trató de un ex seminarista y primo de Berta Gardes. El hecho es que los padres de Berta se divorciaron cuando ella tenía 9 años de edad, es decir, en 1874. Por este motivo la pequeña Berta pasa a vivir con una de sus tías, la cual tenía un hijo llamado Joseph Gardes Gregoire, (nacido en 1868). Este Joseph, el cual era 3 años menor que su prima Berta, se hizo estudiante seminarista y es el que supuestamente más adelante deja embarazada a su prima Berta. Debido a esta situación, la familia de este estudiante de teología queda como traumatizada o manchada por la conducta inmoral de su hijo. Por dicho motivo todos sus componentes, avergonzados, deciden dejar Francia y emigrar a un país lejano como ser……Argentina. Pero resulta que Berta hace también hace lo mismo con su pequeño hijo dado que emigra a nuestro país, es decir, a la misma nación que ya habían emigrado sus tíos. Debido al embarazo que ocasionó a su prima, el joven Joseph sufrió un duro castigo al ser enviado al Continente Asiático y luego al África por la orden monástica a la cual pertenecía. Todo esto está relatado en una publicación de una descendiente de la familia de la tía de Berta Gardes: Elena IreneGardes (“Carlos Gardel y la raíz de mi genealogía”). Como muy bien lo destaca Jorge Ruffinelli, después de la muerte del Zorzal Criollo en Medellín, esta familia de Berta Gardes “nunca dio señales de existencia…” ni tampoco se conoce alguna conexión o acercamiento entre ella y la familia de su tía. Esta descendiente de la familia Gardes también destaca que su antepasado y ex seminarista, con el paso de algunos años trató del arreglar la situación emigrando a la Argentina para casarse con Doña Berta. Llama la atención, y de acuerdo a lo expuesto anteriormente, ¡cuántos han sido los progenitoresmasculinos de Carlos Gardel los cuales “vinieron” a la Argentina para recomponer susituación emocional y moral con Doña Berta! En este caso el acercamiento tampoco se logró y según relata Elena Irene Gardes, su antepasado finalmente se casó con María Luisa Greggiaro, ejerció la función docente y se radicó en la Provincia de Buenos Aires, más precisamente en la ciudad de Pehuajó. Falleció tres años más tarde que nuestro Carlos Gardel.
Hasta aquí se ha resumido la hipótesis francesista. Pero veamos ahora el otro lado del asunto.


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