Director: Bartolomé Tiscornia | Jueves 9 de Septiembre de 2010
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La Utopía... Motor Del Cambio Social, por Roberto Glina*

* Médico

Thomas Moro nació en Londres en 1478. (Thomas More). Político y humanista inglés procedente de la pequeña nobleza, estudió en la Universidad de Oxford y accedió a la corte inglesa en calidad de jurista. Su experiencia como abogado y juez le hizo reflexionar sobre la injusticia del mundo, a la luz de su relación intelectual con los humanistas del continente (como Erasmo de Rotterdam). Desde 1504 fue miembro del Parlamento, donde se hizo notar por sus posturas audaces en contra de la tiranía.

Después de ser instruido en disciplinas básicas, se perfecciona en la construcción de argumentos para las posturas antagónicas del debate sobre un tema y en la capacidad de elaborar un discurso persuasivo.

Por diferencias políticas y personales con Enrique VIII, es condenado a muerte, cumpliéndose la sentencia, por decapitación en el año 1535.

Utopía es considerada como su obra más relevante como pensador político (París, 1516). Escrita en una agraciada prosa y con habilidosa maestría, apelando a una mordaz ironía de su pluma, coloca en la boca de un narrador, al cual Moro lo denomina , Rafael (“dios a sanado” traducción de la lengua hebrea) Nonsenso, (apellido que se lo puede interpretar como “dispensador –sin sentido” tomado del latín); la manera en que se desarrolla la vida en una isla a la cual el relator tuvo la posibilidad de conocer a raíz de haber subsistido como único sobreviviente de uno de los viajes de Américo Vespucio al nuevo mundo.

La isla es designada con el nombre de utopía término que significa “un país que no esta en ninguna parte”, evidente alusión simbólica del uso de las palabras, un terreno en el cual Moro esgrimía una asombrosa perfección.

Utopía es una crítica al orden político, social y religioso establecido, en aquella época en los países europeos, la cual es esbozada bajo la fórmula de imaginar como antítesis una comunidad perfecta; su modelo estaba caracterizado por la igualdad social, la fe religiosa, la tolerancia y el imperio de la Ley, combinando la democracia, en las unidades de base, con la obediencia general a la planificación racional del gobierno.

Este término es retomado en forma contemporánea por el filósofo y antropólogo francés Paúl Ricoeur (1913 - 2005) intelectual conocido por su intento de combinar la descripción fenomenológica con la interpretación hermenéutica.

Uno de sus textos, Educación y Política, (1984 Editorial Docencia) condensa un ciclo de conferencias brindadas en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, en donde aborda el tema de la narratividad y sus trabajos sobre el psicoanálisis y los mitos, dejándonos entrever el papel importante que juega el relato en la vida de los seres humanos.

“El imaginario social se plantea el problema de la ideología y la utopía dentro de un contexto etico.es decir las ideologías por una parte al ser reflexiones acerca de las ideas fundamentales del poder que organiza una sociedad y por otra parte al proyectar en utopías modos posibles de habitar el mundo relacionarse con los demás y comprenderse a si mismo se abre el campo entre la legitimación de la acción de los seres humanos y la posibilidad de que esta acción se de de otra manera en otra parte y en otro tiempo.”…. (Educación y Política: 13)

En palabras del filósofo una vida es solo un fenómeno biológico mientras no haya sido interpretada.

En el análisis del termino empleado por Moro, Ricoeur reconoce que imaginar lo utópico en el seno de una sociedad “o sea el no lugar””, lo imposible que se produzca” es mantener abierto el campo del pensamiento, y por lo tanto salvaguardar la esperanza de cambios y transformaciones en la misma, pudiendo ser la misma un motor de cambio dentro de una sociedad y no simplemente pensar que se trata de fantasías irrealizables.