Ver la crisis, como oportunidad, Hugo Jorge Carassai
En la Argentina hemos estado acostumbrados a las “crisis”, o para mejor decir, siempre hemos vivido “en crisis”, porque aun en épocas de bonanza económica internacional (como lo fue el “viento de cola” de los años 2004 / 2008) nuestros gobernantes no supieron aprovechar el momento, para beneficio del país, dilapidándolo, y ahora se sigue con el deber incumplido, de no haber emprendido el camino del “desarrollo”.
El crecimiento de estos últimos tiempos –o según algunos análisis, la recuperación del nivel de actividad- no alcanza, y lo podemos ver en el Producto Bruto del país, que orilla escasamente los 300 mil millones de dólares, o sea algo asi como 7.500 dólares per-capita, según diferentes elaboraciones estadísticas y numéricas.
Vemos que hacia el final del año 2008, el superávit fiscal se escurre, y si se calcula adecuadamente –por el “devengado” (esto es con todos los compromisos fiscales pendientes) el mismo no existe. Por otra parte el “superávit comercial” se cae, no solo en dólares –por la baja de los precios de los comodities- sino medido en toneladas o unidades físicas, por la recesion de los mercados principales del mundo.
Lamentablemente el Gobierno Nacional, algunos Gobiernos Provinciales, y muchos Municipales, -especialmente en el Gran Buenos Aires- siguen con la mala practica clientelista, demagógica, de intentar repartir, aunque distribuir lo que la inflación deglute no tiene mucho sentido, salvo que sirve transitoriamente a especulaciones electorales, que no atienden al interés de la Nación, ya que sume al pueblo en la ignorancia, haciéndolo esclavo de los favores, concesiones y prebendas transitorias.
Sin querer tener un optimismo voluntarista, pero si siendo pro-activos, pensemos que la burbuja inmobiliaria –primero- y luego la financiera que destrozo muchos activos, empresas, y emprendimientos financieros del mundo estallo, aun seguirá produciendo estragos, hasta que la economia financiera, la económica, y la real se acerquen mas, razón por la cual en la Argentina tenemos la ventaja “comparativa” (como en una época lo era el “humus” de la pampa húmeda) de no estar tan lejos de la relacion costo-precio-resultados, que toda economia que se precie de ser fuerte, debe tener: esto es asentada sobre factores reales.
Asi las cosas, si el Gobierno se manejara en forma inteligente, deberia replantear sus estrategias, para lo que solo hace falta que en vez de “especular” con el cortisimo plazo y lo mediático (las encuestas del dia) apunte al mediano y largo plazo, con planes de integración y desarrollo, pensados y exteriorizados debidamente, para sumar a todos los Argentinos en un Proyecto Nacional, no partidista o personal.
Simplemente hace falta que el Gobierno se encolumne con el interés nacional, que no nace de establecer una economia estatizada, o dirigida, o de mercados, o de un neoliberalismo a ultranza, sino de un criterio practico y de sentido común, que promueva la producción, el esfuerzo, la igualdad de oportunidades, la adecuada relacion de lo publico y lo privado, y en definitiva la suma de los mejores aportes de cada sector, para que el país funcione, sin necesidad de declamar un modelo, o de cuestionar siempre el pasado, o de plantar la bandera ideológica en cada tema, en cada decisiòn, en cada postura del país o del Estado.
Administrar la Nación, como dice la Constitución Nacional, es que funcionen las Instituciones de la Republica, que la ley y los contratos se cumplan, y que cada uno haga lo mejor, para ganarse el pan con el sudor de su frente.
En algunos asuntos el país deberá consolidar la libre empresa (en los negocios productivos) y en otros tendrá que tener su intervención o actividad de respaldo (servicios públicos); las formas, son lo de menos. La clave es tener en claro objetivos y medios para lograrlo, sumando, no confrontando, ni utilizando una “dialéctica” perimida de cuestiones que en el mundo se han superado, porque lo que vale es obtener racionalmente, los mejores “resultados” para la Nación.
El Estado debe controlar lo que hace falta, para que se cumpla la ley, y no regular lo que es innecesario, de allí que será importante entonces que el Gobierno no se entrometa en lo que no debe. La adecuada presencia del Estado –orgánicamente- evita el manejo discrecional de los funcionarios ocasionales.
Necesitamos políticas públicas, estables, donde los funcionarios que toman acción, hayan ganado su lugar, por sus antecedentes, capacidad e idoneidad, y simplemente, necesitamos aplicarlas, en función de los altos intereses de la Nación. No de una empresa, o de un amigo del poder, o de compromisos de funcionarios circunstanciales.
El país, tiene una red notable de organizaciones –sin fines de lucro- (ONG) donde todos los dias Argentinos, de buen querer y hacer, trabajan, la mayoria sin retribución alguna, para resolver los temas que el Estado no encara. Sin embargo a menudo, se debe soportar a funcionarios que quieren regular todo, porque asi toman poder, especialmente cuando hay empresarios, que para “cuidar su negocio” no compiten, o no quieren debatir principios, o sostener ideas, o plantear ideales, sino que miran únicamente la “conveniencia” ocasional de no lidiar con el poder, y se asocian a este, porque asi se favorecen.
Algo peor sucede con el gremialismo, que siempre busca mas poder, a través del control económico de obras sociales y sindicatos, no preocupados u ocupados por el bienestar de sus representados, sino de una mecánica aviesa, para ganar espacio económico y mayor poder ante el gobierno de turno, con el cual se identifican.
Seria útil y conveniente que los obreros elijan por voto secreto, directo, a sus delegados gremiales, y se empezaría a cambiar la historia de esta conducta vandálica, que solo resta valor, en todas las actividades.
No necesitamos ni grandes reformas ni grandes normas.
- Tenemos la Constitución, de 1853, que solo hace falta aplicarla como fue concebida, aunque algunas reformas ulteriores la afecten,
- Tenemos gente capaz, en todos los lugares del país: debemos dejarlos que desarrollen su actividad, y no limitarlos, sino exigirles simplemente que trabajen y paguen sus impuestos,
- Tenemos que favorecer la inversión, porque esta ayudara a poner en marcha el “circulo virtuoso” de la economia, para generar actividad y empleo; el mecanismo de desgravar la reinversion es útil, directo y simple,
- Tenemos tierra, capital y recursos humanos, que solo necesitan que se los deje hacer; en el CAMPO hace falta que no se ponga “el palo en la rueda” ,
- Tenemos que evitar la “confrontación estéril”, no es el campo o la industria, es la agro -industria, que es la suma de toda la cadena de valor,
- Tenemos la Universidad Estatal, y las Universidades Privadas, debemos sumar en estas la actividad de las empresas, vincularlas, hacerlas producir,
- Tenemos maestros mal pagos, que debemos apoyarlos, y darles fuerza, para que se produzca una “verdadera restauración” de la educación básica, la de los preceptos simples, del esfuerzo, el trabajo, el orden, y la capacitación,
- Tenemos muchas Instituciones y personas que se han desviado, del camino correcto, pero con el ejemplo, desde las máximas Autoridades, lograremos ponerlos en evidencia, para que corrijan sus conductas, o sean sancionados, pero hace falta que no se cultive la obsecuencia y el aplauso, de las medidas, decisiones y manifestaciones que no son convenientes a la Nación,
- Tenemos un país, que debe tener vínculos amigables con todas las naciones del mundo, porque la mejor política es la de las buenas relaciones, y estos se hacen en función de intereses comunes, lo que ayudara al comercio bilateral, que ahora ganara espacio después de esta crisis multilateral,
- Tenemos desarrollos tecnológicos truncados, que pueden ponerse en marcha, como cuando hace medio siglo, liderábamos en Latinoamérica,
- Tenemos mas gente buena que mala, pero quizás el defecto de todos los que son proactivos y buenos ciudadanos, es que estos no emergen ni se los conoce, sino que lo que tiene prensa y difusión, es lo poco trascendente, y no lo importante de todos los actores silenciosos del dia a dia,
- Tenemos muchos proyectos por encarar, y esta crisis internacional, es la oportunidad para desarrollar todas las aptitudes, sin declamarlas ni confrontando, sino planteando como todos podemos poner en marcha la Argentina del Bicentenario, pensando a largo plazo,
- Tenemos muchos argentinos, que en todos lados quieren hacer cosas, y sentirse orgullosos de su país, de su bandera, pero se necesita que no solo exista una democracia, sino que funcione la REPUBLICA,
- Tenemos que recrear la idea de la PATRIA
Hugo Jorge Carassai
Hugo@carassai.com
31 enero 2009
Instituto de Economia y Desarrollo (I.E.D.)
Revista Alternativa Moda
Informativo del Estudio Carassai & Asociados
EDITORIAL HUGO IED ENERO 2009